Cádiz cuenta con algunos escenarios de leyenda. Conquistas, piratas, saqueos, soldados de diferentes nacionalidades. Desapariciones, historias de amor y otras de celos, envidia y terror.
Con motivo de Halloween, queremos resaltar algunas de las leyendas populares de la ciudad gaditana.
Primera Leyenda
La Casa de los Espejos. Nos trasladamos al casco antiguo, donde en los siglos XVI y XVII habían grandes casas señoriales. La Casa de los espejos se sitúa frente al monumento del Marqués de Comillas, en la Alameda Apodaca.

Un Almirante de flota, que adoraba a su hija, le regalaba un espejo por cada expedición que realizaba. Con el paso de los años, la casa acabó repleta de los obsequios del padre a su hija. Conforme fue creciendo, la hija se volvió más y más bella, y su padre no dejaba de alabar su belleza. Tanto que se olvidaba de su mujer, quién acabó consumida por los celos.
Aprovechando uno de los viajes del Almirante, la madre decidió envenenar a su hija. El almirante no volvió y la casa acabó abandonada. A día de hoy la casa ha sido reformada, no obstante los vecinos dicen escuchar gritos y lamentos, ver sombras desde la calle. Se dice que son los gritos de la hija, pidiendo justicia.
Segunda leyenda

Callejón del Duende. La calle más estrecha de la ciudad en el barrio de Pópulo. Antiguamente desembocaba en la plaza de Fray Félix pero la tapiaron, dejándola sin salida. La calle tiene un diseño curvo, para combatir el viento. durante mucho tiempo fue frecuentada por contrabandistas, siendo el más famoso de ellos El Duende, de ahí que tenga ese nombre.
Cuenta la leyenda que durante un ataque de los franceses, un joven soldado francés acabó prendado de una joven gaditana. Se enamoraron y quedaban en verse en el callejón, pero la felicidad de la joven pareja no duró mucho, ya que les descubrieron. Mataron al soldado y tiempo después murió ella. Pero la gente del barrio dice que les ve de vez en cuando, reencontrándose hasta en la muerte. Dejan flores y velas en su memoria.
Tercera leyenda

Las Cuevas María Moco. También denominadas Galerías de Fusileros. Es un sistema de minas y contraminas que recorre el subsuelo y daba del siglo XVIII. Se hicieron para complementar a las murallas de las Puertas de la Tierra en su zona exterior. La idea era crear un sistema de túneles que conectara la salida al mar a la Bahía de Cádiz y el Océano Atlántico.
El complicado sistema de minas lo convierte en el escenario perfecto para protagonizar historias para contar en una de las noches más terroríficas del año. Ya que, según el imaginario colectivo, es un lugar en el que ha habido desapariciones y era un buen escondite para que los ladrones escondieran sus botines.
Cuenta la leyenda que unos niños entraron en las cuevas y se perdieron. Aparecieron tres días más tarde en la playa de Santa maría del Mar. Aseguraban haber visto a doce moros jugando a las cartas en una sala oscura.
Y hasta aquí nuestro pequeño paseo de historias en honor a la noche de Halloween. Vivir en en Jardines de Las Marías tiene muchas ventajas, siendo una de ellas el vivir cerca de todos estos escenarios de leyenda.
